El agua es un derecho humano básico. La OMS define unos criterios de potabilidad que se pueden aplicar desde un análisis microbiológico en Granada para garantizar la calidad del agua en todo el sistema de abastecimiento. Desde la fuente hasta los conductos de suministro de los hogares.

Hay unas normas microbiológicas y químicas que determinan la potabilidad cuando se realiza un análisis microbiológico en Granada:

1. Microbiológica: asegura la ausencia de microorganismos que puedan provocar enfermedades. Los pantanos donde se embalsan las aguas están protegidos, pero ello no impide la presencia de animales (incluidas las aves) que, con sus heces, pueden provocar contaminación con bacterias, virus y helmintos, parásitos de los intestinos y del hígado.

2. Química: asegura la ausencia de sustancias tóxicas. El agua se debe analizar dependiendo de parámetros específicos según la región. No se verá igual de afectada el agua de una región donde se vierten residuos químicos que una región natural en las montañas. Hay sustancias no deseables como el flúor, nitratos, arsénico, plomo o selenio y sustancias con efectos tóxicos: plomo, cromo, arsénico, cadmio. Este tipo de sustancias tienen que encontrarse por debajo de una millonésima de gramo por litro.

Para mantener la calidad, es necesario realizar un análisis donde se evalúen periódicamente los sistemas. Comprobamos que los recipientes estén limpios y esterilizados. Que las sondas estén calibradas, se realiza una medición de la temperatura si el análisis es en el exterior y evitamos la contaminación de la muestra tomada.

Desde Laboratorios Scada, S.A. destacamos las ventajas de los análisis que informan sobre la calidad del agua. Evitan enfermedades y determinan posibles tratamientos en caso necesario. Como la información es puntual, hay que tener en cuenta que las condiciones de contaminación pueden ser variables. Por último, una prueba se hace en la fuente del agua y otra en el suministro, ya que puede deteriorarse a su paso por los conductos.