El control de la Legionella en Granada es fundamental para evitar el contagio y la transmisión de este serio problema para la salud.

Cuando se produce un brote de estas características, los profesionales del control de Legionella en Granada deben intervenir rápidamente para frenar cuanto antes la difusión de esta peligrosa bacteria.

Ahora bien, ¿sabes qué síntomas y problemas físicos produce su afección? En este post queremos ilustrarte sobre las manifestaciones que experimentan las personas infectadas por la bacteria Legionella.

En realidad, existen dos posibles versiones de este problema, las cuales se diferencian en función de las formas neumónicas y no neumónicas con las que se manifiestan. Concretamente:

- La denominada enfermedad del legionario es la manifestación neumónica de esta afección. Lo más frecuente es que su sintomatología aparezca tras unos 10 días de incubación, aunque en ocasiones puedes verla manifestarse hasta 16 días después del contagio. Sus síntomas de inicio son el aumento febril de la temperatura corporal, dolores de cabeza, falta de apetito, somnolencia, letargo y un malestar general que no siempre resulta fácil describir. Ocasionalmente, se advierten dolencias musculares, confusión y diarrea. No resulta infrecuente, por otra parte, experimentar episodios de tos leve y, en casi la mitad de los casos, flemas recurrentes. Por último, uno de cada tres pacientes llegan a expectorar sangre.

- La fiebre de Pontiac es la forma no neumónica. Sus efectos se asemejan mucho a la gripe y, como norma general, no suele durar más de entre 2 y 5 días. Su incubación es muchísimo más rápida, apenas unas horas y nunca más de 48. ¿Qué notarás si la tienes? Fiebre, cefalea, escalofríos, mialgia y malestar general. Afortunadamente, carece de efectos mortales.

Si necesitas acabar con la Legionella o chequear si tienes este problema en tu entorno, llámanos. En Laboratorios Scada, S.A. contamos con una larga trayectoria de máxima profesionalidad.